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"Tengo 44 años y sufro de vitíligo desde los 10 años. He usado diversos medicamentos, empezando con Viticromin, pasando por la Melagenina, Elidel, Methoxsalen, Vitiliklas y un compuesto de hierbas llamado Harmonize. Todos estos tratamientos apenas amenizaron el problema, estabilizando el proceso de despigmentación y en pocos casos, cerrando las máculas. Empecé el tratamiento con el XTRAC en septiembre de 2005 e hice 20 sesiones en total. Las máculas del rostro y la región genital ya están casi terminando (antes yo usaba autobronceador para disimular las manchas) y en algunas otras partes del cuerpo hubo una repigmentación parcial. Los lugares más difíciles son las puntas de los dedos del pie y las manos. Tengo confianza, por primera vez en mi vida, de que voy a ver mi cuerpo de un solo color"

EJS São José dos Campos

"Tengo vitíligo hace 20 años, nunca supe la causa y mucho menos cómo enfrentar este problema. He hecho todo lo que los médicos y curiosos me mandaban a hacer, sin notar ninguna mejora. Hice PUVA durante 3 años consecutivos, con interrupciones porque el remedio que necesitaba tomar me atacaba el estómago. Creo que el PUVA no permitió que el vitíligo se arrastrara. Recientemente, descubrí el XTRAC a través de un amigo y me hice el tratamiento. Tuve una rápida mejora en las manchas, inclusive la de las manos. Hoy estoy feliz, gracias a Dios. Pienso ir a mi seguro médico a reivindicar la cobertura del tratamiento, no sólo por mí, sino por los demás pacientes que como yo sufren del mismo problema"

CCM, São José dos Campos

"Cuando tenía 23 años, sentí una pequeña picazón en la rodilla. Al observar la rodilla con atención, me di cuenta de que tenía una mancha roja y cáscaras, como si fuera una herida. Como no me imaginaba lo qué podía ser aquello, resolví consultar a un clínico general, que me recetó una pomada antialérgica.
Sin embargo, aún habiendo usado el medicamento, la “supuesta alergia” persistía y las mismas manchas empezaron a aparecer en otras partes de mi cuerpo, como los codos, pies, tórax y cuero cabelludo. Preocupada, consulté a un dermatólogo. Entonces, supe que tenía una enfermedad llamada psoriasis. En aquel momento, inicié una larga y agotadora peregrinación en el intento de entender y curar mi enfermedad.

Pasé por varios tratamientos, desde los homeopáticos, pasando por un tratamiento por métodos de luz ultravioleta, sin, no obstante, lograr éxito. Desesperada, recurrí, por cuenta propia y riesgo, a cremas a base de cortisona, que utilicé prácticamente durante cinco años, obteniendo resultados solamente paliativos, y que sólo sirvieron para amenizar mi ansiedad. Más tarde, sin embargo, me enteré sobre los efectos negativos de la cortisona, y dejé de usarlos.
Esta enfermedad me afectó mucho el estado emocional, mi autoestima, especialmente en cuanto a la estética. Muchas veces dejé de viajar con mi familia a la playa, por vergüenza, pues, cuando me mojaba, las marcas rojas se sobresalían aún más, y aquello me hacía sentir muy molesta.

Después de muchos años sufriendo, descubrí, por intermedio de un dermatólogo, que sí, ya existía un tratamiento eficaz para la psoriasis, por medio de rayo láser, llamado XTRAC. Oír esto reencendió en mí la esperanza de volver a tener una vida normal. Busqué, entonces, un dermatólogo que trabajara con esta tecnología y empecé mi tratamiento.

Hoy, a los 51 años, estoy feliz con los resultados que he obtenido con el tratamiento XTRAC. Muchas de mis lesiones ya han sido eliminadas, sin dejar marcas. Además, las lesiones tratadas no vuelven aparecer, lo que me da mucha tranquilidad. Ya no necesito sentirme insegura con la apariencia de mi piel.”

PP, São José dos Campos

"Yo tengo psoriasis. Gracias al tratamiento con XTRAC, sin embargo, he logrado controlar la enfermedad y vivir con dignidad.
Anteriormente a este tratamiento, utilicé cremas a base de cortisona para intentar controlar la enfermedad. Con el tiempo descubrí que, cuando paraba de utilizarlas, las lesiones volvían en áreas aún mayores, lo que cada vez me dejaba más angustiada. Este tratamiento le hizo muy mal a mi salud.
En noviembre de 2004, empecé el tratamiento con el láser XTRAC. Las áreas afectadas se encontraban en puntos de las piernas, del tórax y también en la espalda. Ya en la primera sesión, me sorprendí con los resultados del tratamiento, que eliminó gran parte de las lesiones. Durante un largo tiempo, no tuve más señal de la enfermedad. Esto ocurre porque las lesiones tratadas se eliminan de una vez.
Por mantenimiento, pasé por algunas sesiones más, sólo para eliminar pequeñas nuevas áreas afectadas. Desde hace cuatro meses la enfermedad no se ha manifestado. No me imaginaba que el tratamiento con XTRAC fuera tan eficiente. Nunca más necesité recurrir a la cortisona.”

D, São José dos Campos